Anécdota de un cuerpo con voz
Este es mi cuerpo, lo conocí a los 12 años. Comenzó a sangrar a los 13. A los 15 lo odie por primera vez y a los 16 lo disfrute con el tacto de mis manos. Un poco más tarde a los 17 conocí el roce de otro cuerpo sobre el mío. Pero no fue hasta los 20 que logre disfrutar del sexo con otro ser . Con 21 años dude de mí misma. A los 23 no sabía quién era. Al cumplir 25 logre encontrarme en la mal llamada “imperfección”. Con el tiempo y al pasar por los 27 logre comprender mis grietas. Al llegar a los 28 llore al encontrarme frente al espejo. Hoy a los 29 me gusta lo que veo, pero no por el reflejo. Me gusta por lo fuerte que es. Por soportar lágrimas y burlas. No lo sabía hasta ahora. Con este cuerpo he caminado y sigo caminando.


